Tras bambalinas

Portafolio, 16 de agosto de 2017

Qué bueno que el sector agropecuario marque la pauta y comience a mostrar lo que puede hacer por el desarrollo y el bienestar de nuestra sociedad.

El sector agropecuario pasa por un buen momento. El Ministro de Agricultura informó hace unos días que las cifras de siembras y producción del sector marcan récords históricos. El Dane reportó esta semana que el sector es el líder en crecimiento, y por dos trimestres consecutivos ha sido el responsable de soportar el desempeño económico del país. El empleo rural también logra cifras gratificantes. Qué bueno que nuestra rama marque la pauta y comience a mostrar lo que puede hacer por el desarrollo y el bienestar de nuestra sociedad.

Los resultados no son una casualidad. Las condiciones macroeconómicas, las políticas sectoriales, y sobre todo la paz, que se vive en muchos territorios, donde era difícil producir, han sido motores efectivos. Hay, por supuesto, desbalances coyunturales en los mercados, que se deben resolver, o temas emergentes como la aftosa, que esperamos que ya se haya logrado controlar, y cientos de retos más por abordar. Pero el agro es y seguirá siendo un protagonista de primer nivel en Colombia.

Esta semana también se anunció que finalmente EE. UU. va a abrir su enorme mercado para el aguacate Hass colombiano. El ICA y su contraparte Aphis acordaron ayer los protocolos que deben seguir los productores que van a exportar. Este logro, y muchos otros, tiene un ingrediente importante tras bambalinas: el trabajo en investigación y desarrollo tecnológico de muchos actores que, desde la ciencia, ayudan a mejorar la productividad y habilitan un mejor desempeño sectorial.

Corpoica, por ejemplo, ejecuta una agenda de investigación, desarrollo e innovación significativa en aguacate. Desarrolló los métodos de monitoreo y estrategias de control para varias plagas cuarentenarias (Helipus Lauri y Stenoma Catenifer), que han servido de base para la determinación, por parte del ICA, de las zonas libres desde donde se puede exportar. También hemos zonificado los mejores lugares para el cultivo, en los que no solo se produce mejor, sino donde los índices de cosecha y calidad son los óptimos para cumplir con las normas de exportación. El éxito del nuestro aguacate Hass, en el largo plazo, dependerá de su productividad y competitividad, y debemos resolver limitantes significativas. Hay una enfermedad llamada Phytophtora Cinnamomi que es mortal para los árboles de aguacate y que lleva a que muchos agricultores pierdan porcentajes importantes de sus cultivos impactando negativamente los resultados. 

Frente a esta enfermedad hemos entregado recomendaciones de manejo químico y prácticas culturales que disminuyen el problema, y en paralelo estamos desarrollando una solución más estructural: la selección de árboles con alta tolerancia o resistencia a la Phytophtora sobre los que se pueda injertar la variedad Hass. Si nos sale bien esta apuesta, la mejoría en la competitividad del cultivo va a ser notable. Con nuevas tecnologías de manejo del cultivo más ecológicas e inocuas de sus plagas, el uso óptimo de los recursos (agua y suelo), con modelos de fertilización racionales y tecnología para agregar valor que aproveche mejor la parte de las cosechas que no se puedan exportar, apalancaremos su sostenibilidad. 

En buena hora nuestro sector avanza. Pero debemos tener cuidado con la complacencia y entender que un buen futuro solo es posible si el Estado asegura los bienes públicos que lo soporten, y que entidades como Corpoica generan. Ya aprendimos esa lección.

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Juan Lucas Restrepo Ibiza

Director Ejecutivo

Corpoica

@jlucasrestrepo

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